Miércoles, Mayo 22, 2024
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Rotura de Menisco

Causas, Síntomas y Tratamientos

Definición de rotura de menisco

La rotura de menisco es una lesión de los discos del cartílago de la rodilla. Esta rotura puede ser de carácter traumático (accidente, golpe o giro brusco, etc.), o bien, por el desgaste del cartílago, asociado a las personas de avanzada edad.

Es importante no confundir la meniscitis con la rotura de menisco. Mientras que la meniscitis supone una contusión fuerte del menisco que genera una inflamación y, normalmente, se cura con el tiempo sin secuelas, la rotura de menisco es un tipo de lesión más severa que requerirá un tratamiento para su reparación.

¿Qué es y para qué sirve el menisco?

El menisco está formado por un tejido cartilaginoso denominado fibrocartílago. Cada una de las rodillas tiene 2 meniscos: el medial, en la cara interna de la rodilla (menisco interno) y con forma de C o semi luna y el menisco lateral, situado en la parte externa de la rodilla (menisco externo) con forma, prácticamente, circular.  

Ambos están insertados entre la tibia y el fémur. Su función es repartir la fuerza sobre las superficies articulares y proteger al cartílago de un desgaste excesivo.

El menisco soporta el 40 % de la carga que recibe la rodilla.

Así pues si se produce una rotura de menisco, el cartílago dejará de realizar correctamente sus funciones:

Funciones del menisco

Además de poner en contacto la superficie plana de la tibia con la superficie redondeada del fémur y formar una articulación móvil, los meniscos cumplen las siguientes funciones:

  • Reducir el impacto del choque entre el fémur y la tibia. Los meniscos son capaces de absorber casi el 20 % de las ondas de choque que se producen cuando andamos.
  • Estabilizar la rodilla. La parte superior de la tibia y la parte inferior del fémur no encajan por si solos, por lo que los meniscos permiten la unión de ambas partes, aumentando la superficie de apoyo.
  • Distribuir la carga. Las fibras del menisco permiten transmitir el 50% de la carga con la pierna extendida y hasta un 90 % con la rodilla flexionada. Pero ¿qué implica esto?

Las personas que les han quitado el menisco tienen un 50 % menos de contacto articular, es decir, cuando hay presión en la rodilla, el roce del cartílago del fémur con el de la tibia es mayor, pudiendo provocar una artrosis degenerativa.

  • Disminuir el desgaste del cartílago. El menisco actúa como una especie de almohadilla que protege el cartílago de las presiones y estabiliza la articulación. Además, dado el gran contenido en agua que tienen los meniscos, permiten lubricar la articulación contribuyendo al deslizamiento articular.

Además, si no existieran los meniscos, el rozamiento articular entre la tibia y el fémur provocaría un acuciado desgaste en el cartílago que recubre los huesos de la rodilla y causaría una prematura aparición de artrosis de rodilla.

¿Cómo se produce la rotura del menisco?

Normalmente, la rotura de menisco se produce por un giro brusco de la rodilla durante la práctica deportiva. Aunque esta lesión puede darse a cualquier edad y por diversas razones, deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis aumentan el riesgo de que suceda.

La rotura de menisco es la lesión más común en los deportistas.

Pues, en los deportes mencionados, es propio arrancar y frenar la marcha de manera muy brusca, algo que hace especialmente proclive que se produzca la rotura de menisco.

Por otro lado, cuando no arrodillamos, levantamos o ponemos de cuclillas, se puede producir una hiperflexión o hiperextensión (extensión hacia atrás de la articulación, más de su rango normal) brusca en la rodilla.

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